El inicio del año vio al Partido Comunista reponer una de sus costumbres más emblemáticas: ofrecer a la prensa el tradicional caldillo de congrio, cuya receta se atribuye a Neruda. Esta jornada adquirió mayor relevancia tras la publicación del reciente informe de su comité central, en el que se incluyen críticas explícitas al actual gobierno de Gabriel Boric y al liderazgo de Jeannette Jara. Dicho documento también incitaba a generar hitos de movilización social en contraposición a la administración entrante de José Antonio Kast, lo que provocó reacciones inmediatas dentro de la derecha y tensiones en algunos sectores del oficialismo.
El encuentro se desarrolló en la Casa Museo Michoacán de Los Guindos, ubicada en La Reina, y estuvo marcado por la ausencia de figuras relevantes como la exabanderada Jeannette Jara y varios ministros, quienes habían participado en años anteriores. Entre los asistentes se encontraban la secretaria general Bárbara Figueroa, los senadores Daniel Núñez y Claudia Pascual, además de veteranos del partido como Juan Andrés Lagos.
Lautaro Carmona, presidente del PC, tomó la palabra en un contexto en el que el futuro de la oposición se debatía en el interior de la izquierda, y donde se ha puesto en entredicho la continuidad del actual bloque de gobierno a partir del 11 de marzo. En su alocución, Carmona subrayó la importancia de trabajar por la unidad social y política, enfatizando que esa unión debe estar sustentada en contenidos y no limitarse únicamente a cifras o posturas simbólicas. Asimismo, se refirió a la postura crítica del partido, asegurando que, a pesar de las diferencias evidentes en múltiples ámbitos, el PC mantendrá una oposición constructiva, dispuesta a dialogar tanto con el gobierno electo como en el Parlamento, siempre por el bien del país.
El dirigente recordó la larga trayectoria histórica de la colectividad como garantía de su compromiso con la defensa de las instituciones democráticas, dejando en claro que nunca han respaldado golpes de Estado ni la violencia contra el gobierno elegido. Asimismo, enfatizó el respeto al voto mayoritario que eligió a José Antonio Kast, sin descartar la legitimidad de las movilizaciones sociales. Según Carmona, estas protestas son esenciales y legítimas, subrayando que los movimientos sociales, en especial los sindicales, deben mantenerse independientes de influencias varias para preservar su esencia democrática.
Sin embargo, el tono de la declaración del PC generó inquietud en el oficialismo entrante. Los diputados de la UDI, Jorge Alessandri y Hotuiti Teao, solicitaron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos un pronunciamiento sobre el llamado a la movilización del PC, el cual, según ellos, busca obstaculizar la proyección del proyecto del presidente electo.
Por otro lado, la reunión también dejó abierta la cuestión respecto al papel futuro de Jeannette Jara en la oposición. Carmona evitó definir de forma anticipada su rol, señalando que cualquier decisión se tomará en conjunto, mientras el senador Núñez destacó el liderazgo que Jara ya demostró durante su candidatura presidencial, y reafirmó el compromiso del PC en articular la unidad progresista de cara a los desafíos venideros.
Autor: Roberto Sánchez
